Saltar al contenido

Colecciones Del Museo De Altamira

octubre 9, 2022

Loading

A unos cien metros del emplazamiento del original, el edificio se implanta en la ladera opuesta de la colina, fuera del área impluvial de la cueva para eludir modificaciones de humedad que logren perjudicar a las pinturas. Nuevas plantaciones de robles, pinos, abedules y avellanos separan el original de su réplica, mientras que ponen de manifiesto la voluntad de restituir el paisaje que guía la iniciativa. Los consecutivos descubrimientos de sitios con arte prehistórico zanjarán las conocidas polémicas por su vericidad, y darán rincón a la creación de organismos que financiaron campañas de estudio, situando a España en la vanguardia en la documentación del arte de las sociedades prehistóricas. Con una museografía inspirada en las excavaciones arqueológicas, la exhibe tiene mucho más de 250 piezas procedentes de las compilaciones del MAN y del Museo del Traje. Piezas que, en su mayor parte, proceden de los fondos situados en los almacenes del MAN, y que ahora podrán disfrutar los visitantes, como ha apuntado Andrés Carretero, director del MAN.

colecciones del museo de altamira

Fue la primera oportunidad que el público, habituado a conocer estas imágenes en blanco y negro, pudo contemplar las figuras a tamaño natural y en color. “’Arte prehistórico, de la roca al Museo’ honra a los vanguardistas en la documentación del arte prehistórico, englobando no sólo a los estudiosos, sino asimismo a los artistas que consiguieron llevar nuestro primer arte al gran público”, ha detallado Eduardo Galán, entre los comisarios. En el museo, la conservación precautoria, aplicada como criterio de administración de las compilaciones, permite achicar los peligros potenciales y mitigar los efectos de los causantes ambientales y antrópicos sobre los recursos culturales. El control lumínico y de las condiciones climáticas en las salas de exposición y de almacenaje, la adopción de soportes para la exposición de los objetos que no sean violentos para su seguridad y estructura física, el diseño de contenedores específicos para aquellos que se queden en reserva y la elaboración de planes de urgencia contribuyen de manera eficaz a proteger la vida de los objetos sin recurrir a su intervención directa. En la gruta de Altamira, cerca de Santillana del Mar, las pinturas rupestres de la Edad de Piedra fueron descubiertas en 1879 y desde entonces el número de visitantes fue creciendo hasta poner en peligro su conservación. Cerradas desde 1977, estas representaciones figurativas de bisontes, caballos y corzos pudieron ser contempladas desde ese momento por tan solo 35 personas cada día, lo que llevó a plantear en 1992 la construcción de una réplica en las inmediaciones que dejara su difusión entre el gran público.

El Museo De Altamira Recibe La Muestra Que Homenajea A La Primera Exposición En El Planeta Dedicada Al Arte Rupestre

En la época del siglo XX el MAN reforma su exposición persistente, retirando los cuadros de Desgastado y Cabré y sustituyendo estos elementos por una exclusiva forma de ver el arte considerablemente más inmersiva. ‘Arte prehistórico, de la roca al museo’ nos aproxima a la entrada del arte prehistórico prehistórico en los museos y piensa sobre sus opciones de contextualización y exposición. “La gruta de Altamira tuvo un papel primordial, no solo por haber sido rincón del descubrimiento del arte prehistórico, asimismo por el hecho de que su arte fué el personaje principal en la evolución de las maneras de exposición” ha afirmado la directiva del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, Pilar Fatás. El Ministerio de Cultura y Deporte ha inaugurado en el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira la exposición ‘Arte prehistórico, de la roca al museo’, un homenaje a la exhibe ‘Arte prehistórico español’ de 1921 con la que el arte rupestre, por primera vez, entró en los museos. Entre estas piezas, el público va a poder contemplar lienzos que reproducen ciertas imágenes más representativas del arte prehistórico español, expuestos por primera vez en 70 años, así como herramientas, ídolos, elementos cerámicos o estelas grabadas, procedentes del contexto arqueológico de dichas pinturas y que nos hablan del simbolismo, iconografía y de la vida cotidiana de los pintores y pintoras.

colecciones del museo de altamira

Para no perturbar la panorámica de la loma, la construcción nace y se hace desde el suelo, manipulando y restituyendo el trozo de colina donde se asienta. Para minimizar su impacto visual, el extenso programa se divide de esta manera en dos cuerpos —que corresponden a la región de exposición y al centro de investigación— que repiten con sus cubiertas ajardinadas el perfil de la ladera. El centro de investigación se ubica sobre la réplica de las pinturas en un cuerpo de proporciones casi cuadradas que confluye con tres galerías desplegadas a distinto nivel donde se sitúan los fondos expositivos, la cafetería, la tienda y un pequeño salón de actos. Una serie de lucernarios lineales surgen paralelos a las curvas de nivel, tal y como si la corteza vegetal hubiese sido cuidadosamente levantada para ingresar la luz del norte en las salas excavadas en la roca. En el punto de unión entre los dos volúmenes se posiciona la entrada, conectando con el camino que recorre la cota inferior de la parcela y termina en un estacionamiento oculto entre el arbolado.

Años Difundiendo El Arte Prehistórico

Para Gema Agudo, directiva general de Acción Cultural del Gobierno de Cantabria, este género de proyectos benefician el fortalecimiento del vínculo entre instituciones como son el Ministerio de Cultura y Deporte y el Gobierno de Cantabria. Un vínculo materializado en una secuencia de colaboraciones en torno al arte rupestre, sello Cantabria, y tema central de esta exposición. La compilación estable está formada por fondos procedentes de diferentes yacimientos como son la propia gruta de Altamira, la próxima cueva de Las Estalactitas o el yacimiento al aire libre de Alrededores de Altamira.

Forman parte de la compilación estable también fondos de otras grutas cantábricas como El Castillo, Las Monedas, Morín, Rascaño, Salitre, Chufín, El Juyo, La Pila, o de yacimientos al aire libre como el de las canteras de Cuchía. Juan Antonio Martos ha centrado su trayectoria en el Paleolítico Inferior, habiendo excavado yacimientos como Torralba y Ambrona. Otro de los jalones que marcó la centenaria exposición, fue que por primera vez se presentaba el arte rupestre de toda la península, propagando el campo de interés hasta el arte levantino y esquemático. Para ello, Juan Cabré, uno de los descubridores de este arte, realizó frisos que representaban las figuras de los abrigos levantinos. A través de un código de colores, la construcción hace explícita esta operación de corte y restitución de la topografía que es el museo. De esta manera, los esfuerzos por afianzar y acrecentar el conocimiento sobre las compilaciones estatales se ven retribuidos con su difusión a la sociedad.

Y este sendero que comenzaron ciertos vanguardistas a finales del siglo XIX, llevó a que la UNESCO reconozca el Valor Universal de las primeras manifestaciones artísticas por medio de consecutivas declaraciones de Patrimonio Mundial, con una extendida relación de enclaves a lo largo del mundo, que en España se concretan en cuatro declaraciones. En este afán de hacer alcanzable el arte de nuestros ancestros, los organizadores de la exposición de 1921 encargaron siete lienzos que reproducían figuras de la gruta de Altamira, como la enorme cierva del techo de Polícromos efectuada por Benítez Desgastado. Con un elemento arqueológico la conservación debe empezar en el momento de su extracción del sedimento en el que estuvo enterrado. Se genera entonces una perturbación ambiental que va a desatar diferentes procesos de degradación de los materiales. En las excavaciones arqueológicas que efectúa el Museo de Altamira, la persona responsable de la restauración está que se encuentra en todo instante, haciendo la extracción de los materiales delicados y aplicando los primeros tratamientos.

colecciones del museo de altamira