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Colecciones Años 80

octubre 9, 2022

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Hay libros que, a pesar del paso de los años, siguen comprándose y leyéndose tal y como si acabaran de publicarse. “El mercado norteamericano de hoy de los superhéroesse lo debe prácticamente todo a aquella temporada-prosigue el creador-. La manera de pensar una historia, con arcos amplios de varios números, su temática más adulta, son una clara predominación de los cómics Marvel y DC de los ochenta. Se frecuenta hablar bastante deEl Regreso del Caballero OscurooWatchmen, pero es indiscutible su predominación literaria de hoy.

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Había otros cromos que no se compraban, sino que los obsequiaban con los bollos de Bimbo o Panrico, con los iogur Yoplait o con las patatas fritas. En estas situaciones, los álbumes eran gratuitos y te los daban en la panadería habitual con la adquisición de algún producto. La otra forma de hacerse con el botín era hallar que nuestros padres nos llevaran al Rastro para cambiar o comprar allí.

Cosas De Los 80, La Tienda Para Nostálgicos Y Adictos A Lo Retro

Tú, que eres un sibarita, sabes lo que quieres y deseas ochentear tu vida ahora. Te lo ponemos simple con los artículos de los ochenta más míticos. Sí, he leído y acepto la política de privacidad y el aviso legal.

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La forma de pensar infantil de Nicolás y sus amigos, y sus maneras de ver el planeta de una forma tan inocente y entretenida han hecho que esta colección se transforme en una de las mucho más triunfantes de toda la historia. Como bien advierte un producto anunciado por la gaceta Didáctica. Lengua y Literatura en 2014, este instante histórico formado por 2 décadas significó un nuevo periodo literario también. Tanto en España como en Portugal, el objetivo de la dictadura político invitó a los autores a escribir para un público infantil que mostraba curiosidad e interés por nuevos temas.

La Vida En Cromos: Un Libro Para Nostálgicos De Todas Y Cada Una De Las Edades

Entendemos que rememorar los viejos tiempos es maravilloso, y hay que tomarse un tiempo para llevarlo a cabo mucho más de manera frecuente. De ahí que, aguardamos que alguna de estas compilaciones y obras te hayan ayudado a cumplir esta misión. René Goscinny es constructor de individuos tan simbólicos del cómic como Astérix y, además, publicó una secuencia de libros infantiles cuyo protagonista es Nicolás, un niño de ocho años. “Y sin el éxito deCerebus, las Tortugas Mutantesy revistas comoLove & Rockets-añade- varios jóvenes autores no se hubiesen atrevido a autoproducirse sus historias. Mucho más de 40 millones de libros vendidos, siete entregas principales, una serie de televisión y un emprendimiento de película, son solo ciertas innumerables conmemoraciones que consiguió esta saga de la literatura infantil. Probablemente mientras que leías esto te venían a la mente las cubiertas o los títulos de esos libros que siempre y en todo momento recordarás con cariño.

“El problema con el manga de los ochenta –nos comenta Manu- es que en EEUU y Europa lo descubrimos en el momento en que el calendario ahora marcaba la última década del siglo XX”. Nuestros primeros cromos no llevaban pegatina, y había que tirar de pegamento Imedio para fijarlos en su casilla. Debíamos ir de manera cuidadosa, pues si nos salíamos, corríamos el riesgo de que las páginas se pegasen y se chafase el álbum.

Ético se aglutinaron las claves de lo que habían supuesto los últimos 40 años para la tendencia, lo que propició una eclosión sensorial de contrastes. Todo valía, pero debía ser a lo grande, desde las chaquetas oversize a los complementos de colores vibrantes. Niños mudando cromosLos más aplicados tenían una lista donde apuntaban y tachaban los cromos que les hacía falta conseguir. Uno ya sabía que si asistía él, encontraría el cromo que le faltaba, pero eso suponía dejar caer unos cuantos a cambio.

La invasión británica, conAlan Moorea la cabeza, aportó una visión novedosa y fría al mercado norteamericano”. Predominantemente para los chicos, aunque en las casas con hermanos y hermanos, las pequeñas participaban de los juegos de ellos. El «síle, nole«, fue indudablemente la banda sonora de nuestra niñez. En los recreos, o al salir del cole, o cada sábado, cambiábamos cromos con los compañeros. Siempre había uno al que mirabas con cierta envidia por el hecho de que tenía los repes por tacos.